Aseguran rancho con leones y cocodrilos en Veracruz

Una enorme residencia de 20 habitaciones fue hallada en medio de una zona rural de Veracruz. Se trata de un centro de operaciones ligado al Cartel de Jalisco Nueva Generación, que las autoridades nunca reportaron por años en inteligencia satelital, tecnología israelí y patrullaje con drones

Texto: Miguel Ángel León Carmona

Fotos: Ignacio Carvajal

VILLA AZUETA, VERACRUZ.- Tierra amarilla, hoyos y plantíos de maíz. Es lo único que verás a lo largo de 10 kilómetros desde la cabecera municipal de Villa Azueta hasta la entrada principal del rancho Monte Rico. Tierra amarilla, hoyos y plantíos de maíz.

Sabrás que has llegado a tu destino, sin necesidad de preguntar a campesinos, cuando los caminos de terracería se rindan ante una residencia del tamaño de tres campos de futbol con sistema de aire acondicionado en cada una de sus 20 habitaciones.

Pero este pequeño Edén en medio de una abrumadora zona rural en realidad es un centro de operaciones ligado al Cartel de Jalisco Nueva Generación. Una fortaleza que no vieron gobiernos que justificaron inversiones en inteligencia satelital, tecnología israelí y hasta patrullaje con drones.

Elementos de la Fuerza Civil descubrieron el inmueble en las últimas horas por y relacionado con los hermanos Jacinto y Alberto Rodríguez, apodados “Los Piña”. Todo lo que hay al interior de Monte Rico sólo hace más escalofriante lo que se dice de este par: desapariciones, asesinatos y torturas a lo largo de toda la región denominada Llanos del Sotavento.

El aseguramiento de este lugar se da en medio del anuncio del Departamento de Justicia de los Estados Unidos por los resultados del Proyecto Pitón. Esto derivó en la captura de 750 operadores del Cartel de Jalisco, de los cuales 250 fueron detenidos en las últimas 24 horas.

Excentricidades y tecnología de punta
Cuando has llegado al rancho de Los Piña, el camino de tierra cambia por un terreno asfaltado de casi 700 metros. Una esplendorosa hilera de robles diseña un pasillo en tonos grises que dan sombra en un lugar donde la temperatura sobrepasa los 38 grados centígrados.

La propiedad principal es de dos plantas, con muros perfectamente revocados y pintados de color amarillo. Sobre su azotea se erige una antena de radio que, a decir de las autoridades que resguardan el lugar, permitía a los dueños comunicarse por toda la frontera de Oaxaca y Veracruz.

Si no sabes por dónde comenzar tu recorrido alrededor de la propiedad acordonada el rugido de dos mascotas exóticas harán que dejes de pensarlo. El estruendo proviene del patio trasero, es una pareja de leones que caminan impacientes a lo largo de un terreno enrejado. Se ven hambrientos.

Pero el apetito de estos felinos, eriza la piel de los visitantes con una reflexión que hacen habitantes de la región. “No es nuevo que un mañoso te torture, te decapite o te disuelva en ácido. ¿Te van a pedir permiso para aventarte a los leones?, comenta un padre de una persona desaparecida que pide el anonimato.

Pero no son las únicas especies en el lugar. Por área del patio trasero, contigua a la reja con leones, caminan 5 venados, un avestruz, dos marranos vietnamitas, 1 pavorreal y un estanque con tortugas y cocodrilos que apenas asoman sus ojos.

En la parte central de la propiedad se aprecia una pared pintada con rojo el nombre “Monterrico”. En esa zona hay dos construcciones que reflejan importancia para los dueños de este lugar.

La primera es una capilla del tamaño de una recámara de casa de interés social. Al centro, una Virgen de Guadalupe con arreglos florales. Recargado del lado derecho, una imagen de San Judas Tadeo es custodiada por veladoras.

El segundo lugar que aún permanece intacto es una bodega con portón de titanio que además está refrigerada. Lo que hay en el interior es un misterio como lo es la propiedad de tres autos desvalijados a unos 30 metros de distancia.