El falso altruismo en tiempos de pandemia

Suspirantes, camaleones, chapulines, aprendices de políticos, viejos lobos que hoy se visten de ovejas. Todos buscan ser vistos como buenas personas, se quieren ganar los aplausos y la aceptación del público con una falsa filantropía.

Algunos ni partido tienen, aún andan buscando que los acepten; otros son viejos militantes que ya saben que es tiempo de mostrarse, levantar la mano para que los tomen en cuenta, por eso andan como locos regalando despensas, pollo fresco y hasta kilos de tortilla. Uno ya hasta obras anda haciendo, porque ahora -dice- le tiene mucho amor a #MartínezDeLaTorre.

Todos son perversos, ellos lucran con la necesidad, se aprovechan de la pobreza, se han disfrazado de filántropos para sacarle raja a la pandemia. Dentro del montón están los que gastan lo suyo, también podemos ver a los que le rasguñan al erario público, el caso es que ya andan en chinga, porque el proceso electoral está a la vuelta de la esquina y ese es su único y principal objetivo.

Pronto saldrán decenas de organizaciones y asociaciones civiles, todas se engancharán y buscarán trabajar con el personaje que crean que tiene más posibilidades, a ese al que seguramente le sacarán todo el jugo posible para hacer “caridad” en colonias y comunidades. La alcaldía y la renovación de esta irá como mensaje en cada bolsa de despensas o lo que sea que regalen.

Dentro de los lobos que ahora traen piel de oveja hay muchos que están bien curtidos, traen una concha de “toche” y ya ninguna crítica les afecta, pero también existen los que con cualquier cosita ya andan despotricando y enviando mensajes de amenaza a comunicadores que no les aplauden, en la próxima entrega les diré de uno que no aguantó tres líneas indirectas, sólo les adelanto que los campos de fútbol han sido sus escenarios en estos últimos meses.

A todos esos que ya vemos en #FacebookLive regalando despensas para dizque mitigar los estragos de la crisis, provocada por el famoso #Coronavirus; sí, esos falsos filántropos, a todos les gusta que su labor repercuta más allá de la cantidad que están dando y en unas semanas o meses irán nuevamente a las zonas que ya recorrieron para pedir votos, ya sea para su ellos o para otros. Todos tratarán de recuperar lo invertido, así es que no crean que lo que les están regalando es porque tienen un buen corazón, lo único que sí tienen y mucha, es ambición; tienen ganas de estar en la alcaldía o en cualquier otro hueso, para mamar del presupuesto.

Agarren todo lo que les lleven, si se puede pidan de más, aprovechen también el momento y no les crean mucho de lo que les dicen, pues la cara que ponen y la sonrrisa -de ellos- son falsas, entonces por qué no pagarles con la misma moneda. Vamos a jugar a que nos engañan y nosotros hacemos que les creemos; que sigan gastando, finalmente si andan de “madres de la caridad”, es porque tienen dinero.

Tengan excelente sábado. GVS