Por pandemia, crece el tráfico de huevos y carne de tortuga marina

  • La depredación y comercio ilegal es un problema antiguo en municipios como: Vega de Alatorre, Nautla, Tecolutla y otros de la zona norte del estado.
  • Con el confinamiento, la depredación aumentó en un 10 por ciento.

Martínez de la Torre, Ver.- Aún y cuando el tráfico de huevos y carne de tortuga marina es un delito federal, que se puede castigar con hasta nueve años de prisión, en la zona norte de Veracruz este problema no se ha podido erradicar, y prueba de ello es que -cada año- cientos de nidos son saqueados y decenas de tortugas (de diversas especies) son desolladas para ser consumidas en domicilios particulares o restaurantes de municipios como: Vega de Alatorre, Nautla, Tecolutla, Misantla, Martínez de la Torre, Papantla, Gutiérrez Zamora y otros del norte del estado.

La falsa creencia de que los huevos de tortuga marina son afrodisiacos, motiva a muchos a extraerlos de los nidos, para luego comercializarlos por docenas o unidades. Algunos depredadores y traficantes, no sólo roban huevos, sino que también se llevan ejemplares de tortugas para extraerles la carne. Tan sólo en esta temporada (de marzo a agosto) por lo menos unos 10 mil huevos fueron hurtados de la zona de arribo, que comprende alrededor de 20 kilómetros de playa, entre Nautla y Vega de Alatorre.

Con respecto a este tema, el ambientalista y director de “Tortugas Fundación Yepez A.C.”, Ricardo Yepez Gerón, comentó que, con la pandemia, la depredación de huevos y carne aumentó un 10 por ciento en relación al año anterior, y aunque la vigilancia se mantuvo, el número de depredadores creció e inevitablemente se perdieron huevos y también se detectó que algunas tortugas fueron desolladas, mientras que otras hasta en camionetas se las llevaron para sacrificarlas y luego convertirlas en comida.

“De día o no de noche, los depredadores se metían a las zonas de arribo de tortugas y se llevaban los huevos, la gente nos informaba de estas ilegales acciones y, en algunos casos, pudimos evitar saqueos. Sin embargo, el litoral es muy extenso y con la pandemia se redujo nuestro número de voluntarios, pero dentro de todo lo malo, podemos decir que algo bueno está pasando, y es que -cada día- es más la gente que está haciendo conciencia y protege a las especies marinas, como en este caso a las tortugas”, agregó.

En entrevista, Yepez Gerón señaló que la batalla no se ha ganado y, si es verdad que el tráfico continúa, también es cierto que se está trabajando para proteger al mayor número de ejemplares, que cada año llegan a estas costas a cumplir con su ciclo reproductivo, y que hacen de esta zona un lugar único en México y el mundo, pues hay que mencionar que a las costas veracruzanas arriban cinco de las siete especies que existen en el planeta, entre ellas la tortuga verde (Chelonia mydas) que es la segunda más grande de los océanos, y algo espectacular, es que ya se tiene registro de arribos de tortugas Laud, la mayor y más grande de todas las tortugas marinas.