Crece la “mafia funeraria” en Martínez de la Torre

Aquí la muerte ya tiene “amigos” que acechan todos los días en la puerta de los hospitales, con preferencia institucional, para dizque ofrecer mejores servicios.

Martínez de la Torre, Ver.- Mientras para muchos la muerte de un familiar representa una profunda tristeza, para otros es una gran oportunidad para sacar provecho. Aquí, parece que la muerte ya tiene “amigos”, que acechan todos los días en la puerta de los hospitales, con preferencia institucional, para dizque ofrecer mejores servicios. Esa es la “mafia funeraria”, que crece diariamente en la capital mundial de los cítricos.

De todos es sabido que, desde hace tiempo, en los nosocomios de esta ciudad hay personas (guardias, trabajadores sociales, empleados de gobierno) que se han coludido con ciertas funerarias para lucrar con la muerte. Ellos aprovechan el momento más vulnerable de los deudos para sacar dinero y abultar sus comisiones.

En notas periodísticas, se ha evidenciado el negocio, la corrupción y mafia que hay entre algunas funerarias que no sólo operan con guardias o empleados de clínicas, sino también con trabajadores de la misma fiscalía, quienes ya casi son los que deciden qué empresa se quedará con los cuerpos de las víctimas.

En un trabajo de investigación, se pudo constatar que la comisión -por “sugerir” a una determinada funeraria- va desde los 500 hasta los mil pesos por cada ataúd vendido. De ahí que la mafia se haga grande y más en estos tiempos de pandemia, y en los que las cifras de muertes violentas también son muy altas.

En el hospital, por ejemplo, ya tienen a su empresa preferida, si algún deudo busca una distinta, entonces le comienzan a poner trabas; le alargan los trámites hasta el grado en que, desde el interior, se le conmina a buscar a la que les deja comisión, con el argumento de que ahí será más rápido todo.

Esto, no sólo es corrupción o mafia, sino también una práctica comercial desleal e ilegal, pues una cosa es que los familiares soliciten el servicio de un empleado de la funeraria, que sean ellos los que llamen y otra, muy diferente, es que te ofrezcan sus servicios de manera casi obligada.

Aunque todo esto parezca inaudito y vergonzoso, aquí se está tratando con profesionales, gente sin escrúpulos, que pillan a la familia absolutamente despistada y se aprovechan del momento para hacer dinero. A ellos (funerarias, guardias y trabajadores de los hospitales) el dolor ajeno les importa muy poco.

Hace unos años, en Tlapacoyan se evidenció a personal de Servicios Periciales, de la Fiscalía General del Estado (FGE), por levantar los muertos en carrozas de una funeraria llamada “Santa Cruz”, la cual se sabe que sigue trabajando y realizando la misma práctica con ellos, es decir que existe algún contubernio.

Según los datos obtenidos recientemente, Aquí, en Martínez de la Torre, la “mafia” está creciendo entre “Funerales Veracruz” y algunos empleados del Hospital General Manuel Ávila Camacho. Dicen que ahí, esta empresa tiene ciertas preferencias, pues es la sugerida a familiares de personas fallecidas.

Así las cosas es este y otros municipios de la entidad veracruzana, donde la corrupción entre este tipo de empresas y algunos trabajadores del gobierno sigue creciendo diariamente, porque la muerte es una constante, tanto por enfermedad, este caso el Covid-19, así como por el alto índice de violencia.