Abusos, hostigamiento y usurpación de funciones en la Policía Preventiva Municipal

  • Iliana López Vázquez, una civil con “poder” que utiliza uniforme policiaco, encabeza operativos y hace lo que quiere al interior de la corporación. ¿Quién la protege?

Martínez de la Torre, Ver.- Como si las denuncias y reclamos de la población no fueran suficientes, ahora en la Policía Preventiva Municipal brotan nuevos casos de abuso, hostigamiento y usurpación de funciones, de parte de una “Directora administrativa” que hace lo que quiere al interior de la corporación.

Iliana López Vázquez es una civil a la que presuntamente el alcalde José de la Torre le ha conferido “poderes” para mangonear, abusar y hostigar al personal policial, sobre todo a los que no comulgan con sus ideas o que simplemente no están acuerdo con su forma de proceder y actuar.

La “licenciada”, como todos la conocen, no sólo abusa y denigra al personal, también usurpa funciones, al usar patrullas, encabezar operativos e instalar retenes en la zona rural; operativos que más que proteger y servir, sólo son para cometer atropellos contra ciudadanos de bien.

Iliana López es ya conocida, pero no por su buen desempeño, sino por ser una servidora que ahora, bajo el amparo de la autoridad municipal, está usando las patrullas (principalmente las nuevas) y el uniforme de una corporación para beneficio personal.

No tiene instrucción ni formación de policía, por consecuencia tampoco un examen de control y confianza, pero se viste como tal; prohíbe el desayuno para los elementos que no son de grupito de allegados. En la comandancia tiene alojamiento -con aire acondicionado- que comparte con una “sobrina”, que se encarga de cobrar las multas diarias.

Según las denuncias enviadas a esta redacción, Iliana tiene a sus oficiales “preferidas”, incluso hasta una mujer civil que llega desde la capital del estado a quedarse en la comandancia, como si el inmueble de la corporación fuera un simple hotel, en el que cualquiera puede entrar y salir.

Mientras la mencionada hace lo que quiere, mientras ella usa las patrullas nuevas, mientras ella puede subir, bajar y gritarle a quien se le anotoje dentro de la corporación, a los oficiales -con carrera-, a los que sí trabajan, a eso los mandan a patrullar turnos de 24 horas, con 35 litros (camionetas) y 25 litros (autos).

Todo esto lo sabe el alcalde, incluso antes de las elecciones prometió que Iliana no estaría más en la policía municipal; la quitó, pero la promesa de cambio sólo duró tres días, pues esta servidora o funcionaria regresó y se quedó. Tan es así que, mientras al comandante le dan huevos con frijoles, a ella y a su séquito de “amigas” se les cocina a parte.

Así las cosas en la Policía Preventiva Municipal… Y aún hay más!