Guardia Nacional (carreteras); corrupción, extorsión y decepción

  • Los elementos destacamentados en Martínez de la Torre no cuidan ni protegen a nadie; su labor es totalmente contraria a lo que predican como corporación.

En su portal, la Guardia Nacional tiene la visión de ser una institución de seguridad pública moderna, reconocida -nacional e internacionalmente- por su servicio a la sociedad; su gestión eficiente, su disciplina, su observancia de los derechos humanos, equidad de género y de los principios del uso de la fuerza; integrada por mujeres y hombres inquebrantables en el cumplimiento de la ley que proyectan una identidad propia, basada en valores y virtudes que los acercan a la población, a través del respeto y la confianza mutua; para contribuir a la consolidación de la seguridad pública y al desarrollo integral del pueblo mexicano.

Sin embargo, lo anterior es sólo en papel, pues en realidad, los elementos de la GN (Carreteras), con base en el municipio de Martínez de la Torre, no cumplen con nada de lo que predican; al menos aquí y en los municipios de la zona centro-norte de Veracruz, se ha podido observar y comprobar que sub oficiales, oficiales, primeros inspectores y hasta inspectores no tienen valores ni virtudes que los acerquen a la población, menos confianza y respeto; en esta zona sólo se dedican a instalar retenes, en puntos “estratégicos”, que únicamente sirven para extorsionar a automovilistas y camioneros.

En lugares como: La Garita, La Palmilla y Rancho “El Clarín” (Tlapacoyan); Progreso, María de la Torre, Emiliano Zapata (Martínez de la Torre); Potrero Nuevo (San Rafael) y otros de la región, los uniformados se apostan para acechar a los más indefensos, a esos que andan en vehículos o camionetas de modelos atrasados, esos que normalmente no se defienden y, ante la menor intimidación, terminan dando la famosa “mochada”, fomentando así la corrupción, esa que supuestamente ya no existe en esta corporación de reciente creación.

Mandos van, mandos vienen y aquí el problena no se puede terminar, los elementos, de cualquier rango, siguen aplicando las mismas prácticas de antaño, esas de parar a un conductor, pedirle hasta la “fe de bautizo” para hacerlo que incumpla con algún documento y así aplicarle esa que dice: “pues ya deja para el café o tú dime cómo le vamos a hacer”. Acto que en ocasiones es corrupción y en otras ya una descarada extorsión; y luego no quieren que les digan que son una vergüenza de corporación; son así, como dice el dicho… “la misma gata, nada mas que revolcada”.

Ojala y que el Comisario General o el mando de la Guardia Nacional (carreteras), encargado de todo Veracruz, eche una mirada para acá y vea a los elementos de la escala básica, a los clasificados como oficiales e inspectores, y los invite a cumplir con lo que presumen en la página de la corporación, ya que aquí son simple y sencillamente una decepción. De paso que los ponga a trabajar para combatir delitos, pues desde que llegaron no se ha sabido que, gracias a sus supuestos operativos, hayan capturado a algún delincuente. Siempre que recuperan un auto o camión, curiosamente no hay detenidos, ya hasta parece que son montajes o “tiros puestos”, como dicen por ahí.

PD. Ya por lo menos no se ha escuchado de pachangas dentro del destacamento, ni de rumbas con civiles, como las que hace unos años se filtraron, por fotos que los mismos elementos y sus amigos subían a facebook.

Nos leemos luego…
(El Irreverente)